• Lola Hernández Gallardo

5 cosas que hacen completa a una mamá

Lola Hernández Gallardo


...Y llega el momento en el que eres mamá y todas las decisiones de tu vida giran en torno a las vidas de alguien más. Ser madre es una bendición del universo y un verdadero desafío humano; es una experiencia que no puede medirse contra ninguna otra, aunque en momentos también puede resultar dolorosa.

1. Reconocer el evento más importante de mi vida


Muchos y muchas de nosotras hemos tenido diferencias con nuestra madre, quizá en algunos casos la relación con ella ha sido fracturada, rota, desmoronada por razones que nos parecen importantes y nos hacen justificar ese distanciamiento. Sin importar que tipo de relación tenemos con mamá el paso número uno para ser una mamá completa es reconocer que el evento más importante de nuestra vida es que nuestra madre haya decidido tenernos, que nos haya sostenido es su vientre y que hiciera todo por mantenernos vivos mientras ella y tú fueron un solo cuerpo. Es importante que en este primer paso ella reciba nuestro reconocimiento y agradecimiento, después de todo, si ella no hubiera decidido ser el transporte que nos trajo al mundo, no tendríamos para que estar intentando ser mejores madres.


2. Abrazar con amor y respeto a la otra mitad que nos hizo ser madres


La mejor manera de mostrarle a los hijos que los amamos y protegemos, es protegiendo y respetando a su padre sin importar si papá está en la fotografía o no, o si consideramos que es un buen padre o no, o si sentimos que le amamos profundamente o que nos rompió el corazón. Al igual que nuestra madre nos sostuvo en su vientre para poder existir, el padre de nuestros hijos fue el portador de la célula que contribuyó con la mitad de la carga de cromosomas que se requerían para que se creara una nueva célula en nuestro vientre, y esa célula hoy es tu hijo o hija. Proteger al padre de nuestros hijos es desearle siempre lo mejor a pesar de cualquier circunstancia, es apoyarle a cumplir sus metas. Respetarle significa no manipular su figura ante los hijos, permitir que sean ellos quienes conozcan a su padre y construyan por sí mismos la imagen de papá, sin negarles la libertad de pensar y sentir lo que su corazón les indique. Respetar al padre de tus hijos también significa respetarte a ti misma y hacerte respetar desde el equilibrio para que tus hijos conozcan y vivan el significado del respeto.


3. Sentir gratitud por la persona que mamá eligió


Abrazar con amor y respeto al padre de tus hijos es también abrazar con amor y respeto la figura de tu propio padre. Recordar que sin tu padre, tu mamá no habría podido tenerte en su vientre para transportarte a la tierra. Papá es la fuerza, él es quién te da la patada de la buena suerte para lanzarte al mundo, para independizarte, para saber que sí puedes. Si tu padre no estuvo cerca, entonces agradécele haber sido quién contribuyó con su espermatozoide para que existieras y por ende, existieran tus hijos. Agradécele el cincuenta por ciento de las células que te componen, agradécele con amor y respeto. Dale las gracias a todos sus ancestros que le transmitieron la vida a través de las generaciones para que él y tú lograran existir.


4. Sentir el privilegio de haber sido elegidas


En conversaciones espirituales se dice que "los hijos eligen a sus padres", tu lector puedes estar o no de acuerdo sin embargo, pudimos haber tenido otros hijos diferentes a los que tenemos pero no fue así, tenemos a los que nos eligieron, a los que nos concedieron el privilegio de ser su madre. ¿Por qué nos eligieron a nosotras y no a otra mujer? muy probablemente porque desde la sabiduría de su alma ellos y ellas saben que nos otorgarían las experiencias que nos harían desear ser mejores personas y al mismo tiempo porque nosotras les otorgaríamos a ellos y ellas los genes, el amor, las experiencias, ideas y herramientas para ser el tipo de seres humanos que este planeta necesita para transformarse en un sitio más amoroso para habitar.


5. Ser la mejor amiga de la mamá de tus hijos e hijas


Es irrelevante cuánto ames y respetes a mamá, a papá, al padre de tus hijos, a tus hijos e hijas, si no te conviertes en la mejor amiga de la mamá de tus hijos. ¿Por qué es irrelevante? porque la mamá que no es la mejor amiga de sí misma termina siendo la que carga la labor física y emocional del núcleo familiar casi por completo, la que siempre se comparará y comparará a sus hijos con otras familias, la que se siente sola y sin apoyo aún cuando está rodeada de personas que esperan en silencio ser tomadas en cuenta para apoyarle. Cuando una mamá no es amiga de sí misma vive en frustración la mayor parte del tiempo, siente que no es valorada por el mundo siendo que la que no se valora es ella misma y el mundo es solamente un reflejo de su propio sentimiento. Cuando la mamá de tus hijos e hijas no es tu mejor amiga, estás criando personas que tampoco serán los mejores amigos de sí mismos, estarás educando hijos incompletos, inseguros, amigos del juicio de los otros y blanco perfecto de cualquier comentario que se lance al aire, aún cuando el comentario no sea para ellos.


Algunas personas que lean este escrito podrían pensar que no tienen nada que agradecer a su madre, o a su padre, o al padre de sus hijos, si ese es tu caso, entonces agradece la vida, agradece el espermatozoide y el óvulo que tuvieron que unirse en un micro-momento de amor y deseo, solamente el amor y el deseo pueden dar vida, después de todo si tu ya estás aquí y aceptaste ser madre es porque sabías que querías vivir la experiencia aún cuando hoy te pueda parecer hermosa, única, fascinante o frustrante y dolorosa.