• Lola Hernández Gallardo

Morirme en paz

Lola Hernández Gallardo


Hace un tiempo escuché decir a un hombre que se dedica a estafar gente: “el más paciente se lleva la mejor parte”, esta frase probablemente encierra la médula de quienes estafan, de quienes conquistan mujeres u hombres para después abusarles y ejercer violencia. Es también la esencia de quienes somos emprendedoras, de quienes tenemos hijas o hijos con importantes retos en el desarrollo. “Ser paciente” fue también la llave con la que Jesús, Mahoma y Buda abrieron los corazones de muchos seres humanos; ha sido también el atributo que les permitió a personajes como Teresa de Calcuta, Víctor Franklin, María Montesori, Martin Luther King, Gandhi, Napoleón y muchos otros, conquistar corazones, mentes, entendimientos, territorios, etc.

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“El más paciente se lleva la mejor parte” es algo que con frecuencia olvido, especialmente cuando volteo hacia atrás, observo todo lo que he construido pero cuando veo hacia adelante, me doy cuenta de todo lo que aún me falta por realizar para contemplar lo que anhelo dejar erguido antes de que el tiempo me alcance.

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¿Estoy construyendo un proyecto para mis hijos Ivan, Eric y para muchos Ivanes y Erics en el mundo? ¡NO!, más bien estoy construyendo un proyecto para poderme morir en paz sabiendo que hice lo que estuvo en mis manos para dejar a mis hijos y a los hijos e hijas de muchos, un pequeño espacio en el planeta que diga: “Nadie sobra, absolutamente TODOS, aún los señalados como “discapacitados”, son necesarios para que la humanidad evolucione”. Los “normales” necesitan de la “anormalidad” de otros para evolucionar en la ciencia, la tecnología, la educación, los sistemas médicos y políticos. Los “normales” que todo lo saben, necesitan de la “no normalidad” de los que sabemos poco para darse cuenta que saben tanto, que aún necesitan aprender lo que no logran entender de los más débiles.

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Hoy doy gracias por perder, en ocasiones, la paciencia, por desesperarme y llorar de frustración e impotencia, porque esas lágrimas y esa desesperación por querer darle la forma a algo que aún parece tan abstracto. es y ha sido un elemento fundamental para no tirar la toalla.


Espectro INTI es hoy un concepto, mañana será una realidad.